marta gonzález

inicio | marta gonzález | tesis artes visuales iuna | dossier imagen digital argentina | contacto |

dossier digital
Dossier de la Imagen Digital Argentina
CIVILIZACIÓN DE LA IMAGEN, LOS RIESGOS DEL SIMULACRO
Universidad de Chile
Facultad de Ciencias Sociales

La Cuerda Floja No. 10
enero de 1998

 

Margarita

Schultz


Civilización de la Imagen, los Riesgos del Simulacro

 

 

 

 

 

 

 

Normalmente creemos estar seguros acerca de las diferencias entre vigilia y sueño. Repartimos estos territorios en dos campos cuyas polaridades incrementan sus contenidos propios según nuestra inventiva. La vigilia pertenece al día, a la luz, a la lógica y a la programación; el sueño, en cambio, es transeúnte de la noche, florece en la oscuridad como algunas flores olorosas nocturnas, deja espacios a la imaginación, juega con las pretensiones de la lógica, celebra lo azaroso.

 Siempre me parecen sospechosos estos esquemas tan ordenados. Por suerte tienen fisuras por donde recíprocamente los dominios así contrapuestos se comunican. Hay sueños lógicos y vigilias irracionales. Existen, por ejemplo, las producciones imaginarias del arte, las que se producen en vigilia desde las motivaciones de los sueños. Las creaciones artísticas articulan admirablemente, por otro lado, el absurdo y la lógica. Llegaron, como Eugéne Ionesco en su dramaturgia, a construir una lógica del absurdo, de la cual su obra LA CANTANTE CALVA es ejemplar.

 

 ¿Dónde ubicar, entonces, a los objetos imaginarios? ¿Cuáles son sus derechos? Pertenecen a una zona híbrida, fronteriza entre el sueño y la vigilia. ¿Qué cualidades son esas de 'lo fronterizo', lo 'híbrido'? Pensemos que esa especie de indefinición a la que apuntan tales conceptos, antes que ser un disvalor es lo que les confiere su riqueza, su capacidad proyectiva, el espacio para que nuestra propia imaginación tenga dónde moverse. Se trata de la libertad del espacio de los sueños sumada al ordenamiento que define la situación de estar despierto.

 Un objeto imaginario es una creación, ante todo, mental. Es un descubrimiento para el cual intervienen, por cierto, la sensibilidad y la afectividad. En esa trama se explicitan las imágenes artísticas, que son productos, construcciones. ¿Pero qué afirmar sobre un retrato, de un paisaje pintado donde se reconocen los lugares geográficos donde observó y pintó el artista?

 Un retrato o un paisaje identificable son tanto objetos imaginarios como los que puede 'inventar' un artista, sin referentes de la realidad externa, en su taller. Porque la imagen, aun la imagen de un paisaje real, es, ante todo, un diálogo. Es decir, una interacción entre un sujeto y un fenómeno cualquiera. Una imagen es un aporte compartido, antes que una impronta del fenómeno en la receptividad del sujeto. Tal vez una buena comprobación de ello sea la confrontación de las variaciones de las imágenes propuestas por artistas diferentes respecto de un mismo fenómeno.

 La constructividad de los objetos imaginarios se hace más inquietante cuando pensamos que esos objetos pueden presentarse, a su vez, como ambientes para otros niveles de imaginación. Quiero decir que tienen la capacidad de abrir espacios para contener otros objetos imaginarios en su interior. Es el caso concreto de las 'citas' en la creación artística. Muchos compositores han realizado obras bajo la forma del TEMA CON VARIACIONES, tomando un tema de otro compositor, es el caso de las Variaciones compuestas por Brahms sobre un tema de Haendel. Allí un objeto imaginario alberga un fragmento de otro objeto, también imaginario.

 Artistas plásticos han tomado imágenes de otros artistas plásticos como motivación para sus propias obras. Andy Warhol creó "LAS NUEVE MARYLIN" sobre la base de una iconografía previa de Marylin Monroe. Marcel Duchamp provoca por los años '30 al público al dibujar bigotes y barba en una reproducción de la Gioconda, de Leonardo; como burla al fetichismo del arte por parte de la sociedad. René Magritte produce una notable serie de imágenes, titulada "ESTO NO ES UNA PIPA", donde abre planos diversos de lo imaginario en un mismo espacio plástico: un cuadro de una pipa que contiene un cuadro de una pipa, y todo ello, para nosotros espectadores, puede estar reproducido como imagen en una página de libro o en un sitio imaginario en INTERNET.

¿A dónde conduce todo esto? ¿Se trata de provocar espanto ante lo insondable de la fantasía? ¿Volvemos a la idea de un mundo caótico y sin leyes, el de la imaginación, frente a la tranquila estabilidad de lo que solemos considerar como "la realidad"?

El pensar que el mundo de los objetos imaginarios es caótico deviene de una simplificación acerca de lo que es imaginar. Al contrario, imaginar es crear, y para eso ordenar elementos en una estructura combinatoria. En ese sentido, Arte, Ciencia, nuestra propia percepción de la realidad externa son sistemas imaginarios; han conquistado su derecho de existencia.

 

inicio | marta gonzález | tesis artes visuales iuna | dossier imagen digital argentina | contacto |