En
principio, la sentí como muy fría y distante, pero
terminó atrapándome completamente. En ese nuevo desafío,
sin darme cuenta me liberé, recuperé la capacidad
del juego, me encontré realizando trabajos que tenían
que ver con mis primeras imágenes de adolescente.
Fue un gran gozo descubrir los aportes creativos de la computadora
en la búsqueda de mi imagen. La variedad de soluciones, aunada
a la velocidad y a la posibilidad de dejar la imagen en suspenso
me fascinó.
Ahora, se sumaban a mis sugerencias, otras desde el software